Soliloquiaa




La niña de flores que encontré en la Marcha del Orgullo.
Sus toques amarillos me llamaron desde lejos.
Fue lindo que llevara la alegría ante la opresión.





"Find what you love and let it kill you".
-Bukowski








(¿Esto es básicamente este post con frío)
Estoy en un punto donde quiero adivinar el siguiente movimiento, pero no puedo.
MI siguiente movimiento.
Quiero saber, pero no debo saber.
Sé que no me puedo quedar quieta, pero no sé cómo no quedarme quieta.

 Es simple: Estoy y quiero estar en un posición donde no sepa cómo terminará mi noche.








Ya he guardado tantos secretos que los secretos están empezando a guardarme a mí.
Sí. En un rincón del mundo de los secretos. 
Allí, al costado del no le digas a nadie y
 frente al sshh que no me deja tomar mi siesta de las 17.





Ella es la So. 
No sé que se será de su vida y ella 
tampoco sobre la mía, pero todavía la recuerdo
cuando pienso en drogas y me voy a carretear.




Solo quería dejar por acá lo que encontré en la Feria de Alumnos de la UPC de Monterrico.
En mi antigua universidad no habían estas cosas, así que fue algo lindo verlo todo adornado y colorido.
Creo que es una de las cosas que me gusta de este lugar y eso que no me acostumbro aún.

Bue, me dieron ganas de sobar mi cara las ropitas lindas que encontré.
Conversaba con María Pía de Soma que tiene unas prendas con unas telas muy curiosas.
Se va en busca de los últimos retazos de lo más original y ¡pum! Creación.
Además, una señora vende lociones corporales, jabones, perfumes y exfoliantes con aromas riquísimos.
Tiene vainilla, quinua, aguaymanto... ¡Ah! El olor de todos es tan real/natural. Se siente rico en la piel.
Te van a dar mordiscos después de usarlos, estoy segura. Salen desde los 8 soles.
Encontré también un montón de objetos para personalizar, polos de frases graciosas, carteras, zapatos...

Déjame ponerlo así: Lo que ves en Tumblr, pero nunca puedes conseguir, acá hay.
Un montón de cosas, ¡venden desde cupcakes hasta boxers!
En serio. Corran. Todo se queda hasta el sábado.



















No quisiera ser niña de nuevo.
No, ¿para qué? Si vivía engañada y conocía tan poco.
¿Para que me regañen 17 veces hasta que deje de comer goma?
No quisiera ser nena de nuevo porque es un martirio que te dejen de lado porque las cosas son cosas de grandes y tú no tienes la capacidad suficiente para entenderlo.

Entonces es cuando vez una chiquitita sentada en medio de la calle y olvidas que acabas de escribir esto en tus notas mentales y dices 'cuánta paz'.

Pero no. No quisiera ser niña de nuevo porque los chocolates me daban alergias y no podía hablar de tampones como lo hago ahora.
Porque cuando me encerraban en mi salón, se me cerraban las ideas y se abrían las puertas del vómito.
Porque no era yo, porque era yo, pero no sabía qué era eso, porque yo estaba rondando, porque yo no estaba allí, porque yo estaba, pero no, porque yo era mi sombra y aún era muy (irónicamente) grande para ese cuerpecito de a metro.







No quisiera ser niña de nuevo porque las cosas se veían inalcanzables, pero quisiera ser niña de nuevo porque al menos tendría una excusa para no preocuparme por un carajo.