Claudia está embarazada y no ha hechos esos viajes grandes que quiso hacer a Milán o París para su tienda.
Sucede que ella es dueña de The Heart Closet y el trajín de 15 horas son cosas que debe hacer.
La marca se centra en armar las colecciones con prendas desde USA y Europa para llenar de individualismo a quien cruce las puertas del establecimiento con sus lindos piececitos. En el showroom, los precios son tan variados como la ropa y estilos que manejan. Desde algo tan accesible y urbano como Michael Kors hasta un vestido Missoni mucho más especial.
El showroom y Facebook han sido sus refugios momentáneos. Mientras están en lo de la tienda fija, la marca busca salir de su escondite y ver la luz cara a cara. Así fue como se dio paso a la sesión de fotos para la temporada Otoño/Invierno. Ésika se hizo presente con el maquillaje. Responsable de hacer brillar cada pómulo, cada pestaña y de que yo haya estado allí.
Un día me paré, saqué ese bvd blanco del armario, busqué aguja e hilo
y le cosí un pedazo de tela negra en forma de algo.
Después de tantas jaloneadas y centrifugadas,
la prenda me quedó así. Pasable a simple vista,
pero engaña a la realidad.
El bigote mutó a esa paloma de
dibujo de atardecer que hacías con tanto
orgullo en 1er grado.
Había terminado una clase de lenguaje corporal.
Así que me fui dando saltitos al Art of Blue de GAP.
Así que me fui dando saltitos al Art of Blue de GAP.
¿Qué mejor territorio para plasmar los dulces conocimientos?
Habían cuerpos que decían lo que nadie quiere decir
y habían trabalenguas ocultos en la inclinación del muchacho de lentes.
El interés, las ideas y todo lo que quería decir en esos 25 grados.
El interés, las ideas y todo lo que quería decir en esos 25 grados.
¿Pero quién lo notaba?
Nadie.
Como los teléfonos son más importantes que las personas,
el muchacho de lentes murió solo.
el muchacho de lentes murió solo.
¿Qué tienen en común Anahí de Cárdenas y este blog? Ninguno es partidario de la gente feliz, pero nos esforzamos. Entonces, gracias a Cyzone, pude ver cómo ella decidió irse sobre todo y hacer feliz a los demás.
No cambiaría nada de su vida, eso lo tiene claro. Le encanta tal como está y recostarse a ver House of Cards con su esposo es como quiere seguir pasando este día y el siguiente de los siguientes... Y tocar y tocar, sin que se acabe la química que la rodea. Tengo que decir que la atmósfera del lugar se parecía a esa reunión de amigos de toda la vida. Allí no valía el acoso de la prensa, ni los microsegundos de pánico para contestar. Era ella en el escenario, haciendo lo que quería y, al parecer, lo que más quiso fue cantarle a su amor mirándolo a los ojos. Luego de la tocada, pudimos conversar. Andaba tan lejos de toda esa burbuja en la que parece encontrarse cada persona de la televisión. No existe niña hueca, ni superficial. Me fui con la cabeza despeinada y ella en escala de grises, se fue a tomar unos tragos en medio del humo barranquino.
No cambiaría nada de su vida, eso lo tiene claro. Le encanta tal como está y recostarse a ver House of Cards con su esposo es como quiere seguir pasando este día y el siguiente de los siguientes... Y tocar y tocar, sin que se acabe la química que la rodea. Tengo que decir que la atmósfera del lugar se parecía a esa reunión de amigos de toda la vida. Allí no valía el acoso de la prensa, ni los microsegundos de pánico para contestar. Era ella en el escenario, haciendo lo que quería y, al parecer, lo que más quiso fue cantarle a su amor mirándolo a los ojos. Luego de la tocada, pudimos conversar. Andaba tan lejos de toda esa burbuja en la que parece encontrarse cada persona de la televisión. No existe niña hueca, ni superficial. Me fui con la cabeza despeinada y ella en escala de grises, se fue a tomar unos tragos en medio del humo barranquino.
Me he trepado al destrozado techo de mi casa unas cuantas veces. Algunas para hacer fotos, otras para reunirme con ratas muertas. Y en medio del escombro, me doy cuenta que no importa qué día haya sido o qué haya comido; cuando me mando a lo alto, solo puedo pensar en lo peligrosamente frágiles que nos hace esta suerte de tejidos, células y ombligos. ¿Para qué? Para descubrir que, además, tenemos un trozo de carne viva en medio de lo emocional. Que no es tangible, pero puede llegarse a tocar. Que es toda una lástima que, siendo eso verdad, nadie pueda ponerte alcohol y una curita donde se te resquebrajó el alma. De esa vez que te botaron del tandem. Ese que quisiste montar hasta las arrugas. Todas de felicidad.





































