Mi chico es delicioso.
Tiene esa forma inusual en todas
las partes de su cuerpo.
Me encanta decirle que me aloca su clavícula
y que la constelación de su espalda es mi favorita.
Es hermoso y no lo sabe.
O no lo quiere aceptar.
De pronto le hace daño saberse guapo.
Eso no lo voy a entender jamás.
Me gusta cuando lo beso y
veo su cara como si le hubiera tomado
una foto con un angular.
Entonces lo veo deforme, su nariz es gigante
y a sus ojos no los encuentro.
Pero así vea su sonrisa a 1cm o a 3143km,
no cambia y se mantiene enamorada.
Ha entrado en depresión porque
no hemos ido a comer anticuchos
y porque los disfraces que nos planeamos,
se volvieron caras tristes por Skype.
Suele matar uno o dos hijos de puta al mes
para ganar algo de dinero y así poder visitarme.
Mi chico no es mi novio,
pero en ningún momento ha dejado de serlo.
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