Existió este día de invierno que quiso mandarnos al mismo infierno.
A los 40 grados quiso llegar.
Como venganza, como burla, como sacada de lengua.
Y cuando llegó a los 36, me pidió en esta esquina,
que dejara de sacarme fotos, que dejara de joder.
Que si alguien iba a joder a los otros, iba a ser él.















