Soliloquiaa
Ya sabes lo que dicen de la luz, pero me resultan voces que no logro entender.
Denotar la luz es como decir que un chupetín es el pedazo delicioso que se desprende de la pared.
Y así me despierte a las 5 de la mañana para ver todo el progreso del cielo hasta que den las 7, no voy a conseguir encontrar un significado mejor que 'la luz, tanto como tú, solo hace que vea las cosas diferentes'.













Me pasé persiguiéndola 5 eternos indecisos minutos.
¿Le digo o no le digo?
Se ve apurada.
Está en grupo.
Y entonces la vi con él.
Ya fue. Me voy.
Cachetada del universo y
¿puedo tomarte una foto?
No hablo español.
Can I take you a picture for a blog?
Sure!
Gracias.
And that's all I have to say about that.





Mido mi tiempo en canciones.
Sé que toma, en promedio, 3 canciones regulares para bañarme,
pero 3 de Justin Timberlake extendidas cuando estoy deprimida.

Estaba yo viviendo tranquila, midiéndome el  día
con Muse y a alguien se le ocurrió poner baladas.
Medir el tiempo en baladas no funciona.
Entre planchar y cocinar, lloras.
Entre comprar zapatos y jugar en tu perra, lloras.
Y así es como te gastas 10 canciones en una actividad sin sentido.

Entonces las transformas en raps desenfrenados
pronto compites con Busta Rhymes, lo dejas en la calle
y empiezas a ver la vida como quieres.
Porque, al final, solo queda reírte de los temas noveleros.

¿O no?










Si tienes que preguntar para obtener respuestas, la revelación pierde el encanto.
Déjame ir de frente, tocar tu puerta tres veces y contarte por qué me duelen las uñas de los meñiques.
Que por qué mi felicidad va en último lugar y por qué el melón sigue siendo Satanás.
















"Detrás de todo este triste espectáculo de palabras,
tiembla indeciblemente la esperanza de que me leas,
de que no haya muerto del todo en tu memoria".


___


Julio Cortázar


Me ha costado un poco, ¿sabes?
Aprender a atarme los zapatos.

Tú tenías una forma única que no quisiste compartir.
Yo intenté todos los nudos y cuando creí haberlo resuelto
apareció mi abuela a decir que no era el correcto.

Así que me alejé.
Me fui a buscar nuevas formas y nuevos movimientos.
Vi las más raras y las más estúpidas.
Algunas eran todos un arte y otras eran solo tropezar.

Pero volví a ti.
No lo notaste, claro.
Me escondí en ese espacio entre tu escritorio y tu cama
en el que solo yo entro y en el que solo yo entraré.
Obtuve el panorama deseado.

Te descubrí con tus zapatos más nuevos.
Y como llevo la cámara a todos lados,
me hice con fotos paso a paso de esa creación.
Se me hizo un remolino por las costillas.

Noté que usas mi método.
Lo que me hizo pensar, después de todo,
que no somos para el otro dos seres perfectos, sino
uno solo, único y errado.



















Me estoy muriendo.
De a pocos, de a poquitos me estoy cayendo.

Y por mis propios medios, 
por mi culpa, por mi gran culpa.
¿Cómo se castiga matar ángeles?
No puedo ir al infierno.

Debe haber algo más de lo que no nos han hablado.
Un lugar temible, lleno de todas esas cosas que ven los perros y nosotros no.